La abdicación del rey. Ni rastro de la democracia

Este artículo podría constituir la segunda parte del titulado Lo llaman democracia y no lo es que escribí hace más de un año. Pero creo que el tema, la abdicación del rey, merece un tratamiento por sí mismo (y no como continuación de nada) por ser el último flagrante ejemplo de que cualquier parecido entre la actitud de nuestros gobernantes y un comportamiento verdaderamente democrático es pura coincidencia.

Definición de democracia según la RAE:

1.- Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno.

2.- Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.

Nada más lejos de la triste realidad de España.

La abdicación de Juan Carlos I y su automática sucesión sanguínea en Felipe VI ha mostrado con claridad meridiana las taras de un sistema que no se sostiene. El Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español (de vez en cuando conviene recordar lo que significan sus siglas) ni siquiera se han planteado la opción de dejar a los españoles que elijan su modelo de Estado. No se les ha pasado por la cabeza.

Curiosamente asientan su decisión y actuación en que hay que cumplir la Constitución. Se les llena la boca diciendo que actuar bajo los dictados de la Carta Magna de 1978 es democracia. No, señores, todo lo contrario. Democracia es dejar hablar al pueblo. La Constitución, como cualquier otra ley que tenga 36 años, puede estar obsoleta. En este caso no cabe duda de que así es. Y, por lo tanto, no es ningún dislate pensar en cambiarla. Al revés, supondría un ejercicio de inteligencia política y, sobre todo, de soberanía popular.

Se rasgan las vestiduras cuando alguien pide algo tan básico, lógico y normal como dejar que los ciudadanos (esos que no llegan a fin de mes por una cruel reforma laboral) puedan decidir si quieren que su jefe de Estado sea elegido por llevar un apellido o por méritos profesionales.

No lo dudaron, sin embargo, en 2011 cuando reformaron la Constitución para que los bancos no se quedaran sin ayudas. No hay ni un duro para la pitanza de los pobres, pero sobra cuando son los bancos los hambrientos.

Es insultante, y, me van a perdonar, mucho más cuando sale de la boca de algún miembro del PSOE, que defiendan la monarquía y la sucesión hereditaria en aras de la ley y la democracia. Dicen algunos: “Ya se eligió un modelo de Estado”. También se votó que gobernara el PSOE en 1982, ¿por qué no siguen haciéndolo? Si Felipe González no quiere, que su hijo sea el presidente. Una locura, ¿verdad? Tamaño disparate no entra en cabeza humana. Por eso se vota cada cuatro años. Que no es que sea la panacea, porque, como estamos comprobando, después se pasan “por el forro” su programa electoral.

Abdicación rey

El caso de la monarquía es hiriente. Una institución machista y retrógrada que, parece ser, tiene que existir sí o sí. Existir y ser mantenida por todos y cada uno de los españoles. Los mismos ciudadanos a los que se les niega un trabajo y un techo (aquí les da igual no seguir la Carta Magna al pie de la letra) deben soportar con sus impuestos los yates, mansiones y demás lujos monárquicos.

Con su comportamiento tras la abdicación del rey, los gobernantes españoles dejan pasar otra oportunidad de oro para demostrar que escuchan al pueblo.  Lo del PSOE, siento ser repetitivo, me resulta especialmente doloroso.

Siempre me he negado a aceptar eso de que PP y PSOE son lo mismo. Creo que se trata de una mentira demasiado habitual. Una suerte de mantra que se repite con argumentos especialmente vanos. Quiero seguir pensando que no es así, pero cada vez me resulta más difícil defenderlo.

La coronación de Felipe VI supone para algunos un hecho histórico. Un día escrito con letras de oro en la historia de este país. Para mí es otra bofetada con la mano abierta en pleno corazón de la democracia.

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Acerca de Óscar Fernández Civieta

Nací en Salamanca el 22 de junio de 1979. Desde julio de 2011 vivo en Zaragoza, así que me considero mañico de adopción. Soy licenciado en Periodismo y diplomado en Turismo. He sido becario en El Periódico de Aragón, sufrí una beca en Aragón Press-Aragón Digital y tuve el gran placer de hacer las prácticas de la carrera en el programa "Mundo Solidario" de Radio Exterior de España. En 2010, durante mi estancia de cinco meses en Argentina, colaboré con el programa "Hombres al Aire" de FM Zonica (Vicente López, Buenos Aires). En la actualidad soy redactor jefe en eldiario.es Aragón y colaboro como redactor y responsable de redes sociales en webs y blogs de diversa temática. Si quiere saber algo más sobre mi vida profesional, en este blog encontrará mi currículum actualizado. Ademas, en la pestaña de Ámbito profesional puede ver algunas muestras de mi trabajo. Ver todas las entradas de Óscar Fernández Civieta

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