Archivo de la categoría: Comportamiento humano

El Salto de Bierge, ¡Co!

El Salto de Bierge es un espectacular lugar en el que el río Alcanadre, merced a la presa de Bierge, tiene una caída de alrededor de diez metros de altura. El agua discurre por un barranco excavado entre sierras formadas por roca arenisca y conglomerados. Un espacio pintiparado para los amantes de los deportes de aventura y para todo el que quiera descansar y refrescarse. Se encuentra a 41 kilómetros de Huesca y a menos de diez minutos en coche del pueblo homónimo.

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Acostumbrarse a la pobreza

Las afiladas garras de la crisis son cada vez más acuciantes. A pesar de los brotes verdes de Zapatero y de las continuas mentiras de los gobernantes populares, la única realidad es que desde hace algo más de cinco años las cosas van de mal en peor. Hemos pasado de una tasa de paro del 8,6%, en diciembre del 2007, al 27,9% en enero del 2013. Se ha llegado a una preocupante cantidad de 12,4 millones de personas en riesgo de exclusión, 1,4 millones más que en el 2007. Muy por encima de la media europea.

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Actitudes poco humanas II (La mala educación)

En los últimos tiempos estoy detectando un grado de imbecilidad y mala educación en el género humano realmente preocupante. La razón no sé cuál es, y tampoco puedo afirmar que sea algo que esté creciendo exponencialmente desde hace pocos meses, pero yo me he percatado ahora. No obstante, tomando como muestra el desastroso ejemplo de falta de educación y humanidad que cada día dan nuestros gobernantes, no es de extrañar que ese nivel de tontería se haya incrementado irremisiblemente de un corto tiempo a esta parte.

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Las nuevas tecnologías

No soy ningún experto en nuevas tecnologías, es más, considero que mi conocimiento sobre estas es bastante escaso. Incluso entro en el grupo de rara avis que todavía no tienen Internet en el móvil (excepto cuando hay wifi) y descubrí el wasap hace apenas dos meses.

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Me gusta, no me gusta

Me gusta cuando una persona le cede su asiento a alguien mayor en el autobús y me siento muy bien cuando soy yo el que tengo el gesto. Pero no me sienta bien que el agraciado/a te mire implorando un lugar. “Yo se lo dejo porque soy educado, señora, pero no me mire como un corderito degollado”.

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