Hace dos semanas cumplimos (mi mejor amigo y yo) nuestra peregrinación habitual a la catedral del fútbol español: San Mamés. A nuestra Meca particular. Una vez más disfruté de sus gentes, sus calles, sus zuritos, sus zonas de txikiteo y sus grandes, y caras, tapas. Por décima vez en los últimas doce temporadas hice el recorrido de la calle Pozas hacia el estadio acompañado de los gritos de ánimo y de las camisetas y banderas rojiblancas.
Archivo del Autor: Óscar Fernández Civieta
Tozal de Guara: a la segunda fue la vencida
El último artículo que escribí para este blog terminaba con dos palabras: prometo revancha. Un mes y once días después llegó. 41 días más tarde de que me quedara a 300 metros, conseguimos alcanzar esa cumbre que cada vez parecía más lejana. No ganamos a la montaña, en ningún momento nos sentimos vencedores, simplemente la respetamos, incluso cortejamos, y ella, educada como ninguna, nos permitió conquistarla.
Tozal de Guara: nadar para morir en la orilla
A 300 metros, a 3.000 malditos y verticales centímetros me quedé de la cumbre en mi primera intentona por ascender al Tozal de Guara. Sin duda, la ruta de senderismo más dura de todas las que mis piernas han tratado de superar y la que más trabajo físico y, sobre todo, psicológico, me ha obligado a ejercer para no abandonar mucho antes.
Las nuevas tecnologías
No soy ningún experto en nuevas tecnologías, es más, considero que mi conocimiento sobre estas es bastante escaso. Incluso entro en el grupo de rara avis que todavía no tienen Internet en el móvil (excepto cuando hay wifi) y descubrí el wasap hace apenas dos meses.
Actitudes poco humanas
Los últimos recortes realizados por Rajoy, unidos a los que ya había hecho anteriormente, y los comportamientos y actitudes de muchas personas, en especial políticos, en los últimos tiempos, no son sólo medidas y formas de actuar que se puedan enmarcar dentro del panorama económico. Han traspasado el filtro de las reformas políticas para convertirse en actuaciones que atacan directamente a las personas en sus necesidades más básicas, son medidas que demuestran maldad en quien las toma.