Antes de que este artículo tome forma, y para evitar que los que me conocen piensen que he perdido la cabeza del todo, debo aclarar que me sigue encantando el fútbol. Que ha sido, es y será mi pasión. Trato de ver todos los partidos que puedo -a pesar de que las televisiones cada día lo ponen más complicado- y mi corazón sufre siempre que los jugadores del Athletic de Bilbao pisan un terreno de juego. Dejo esto claro para que nadie se asuste al leer los siguientes párrafos.
Archivo del Autor: Óscar Fernández Civieta
La boda de Alejandro Agag y Ana Aznar, según Animalario
Alejandro y Ana: lo que España no pudo ver del banquete de boda de la hija del presidente. Es el extenso título de la obra de teatro que Animalario presentó en el 2003. Sé que han pasado muchos años, que este artículo puede llegar tarde, sin embargo, lo estimo necesario. He visto esta obra unas diez veces, desgraciadamente, ninguna en directo. Por suerte sacaron un DVD y actualmente también se puede ver por Youtube.
La saga Millennium
No pretendo que este artículo sea un análisis técnico en el que se tengan en cuenta las vicisitudes más intrínsecamente literarias de los tres libros que forman la trilogía Millennium. Ni es mi intención, ni creo que sea capaz de hacerlo. Quizás (casi seguro) porque reconozco que no he leído lo suficiente en mi vida como para comparar o hacer un estudio profundo y cualitativo de estas novelas.
Acostumbrarse a la pobreza
Las afiladas garras de la crisis son cada vez más acuciantes. A pesar de los brotes verdes de Zapatero y de las continuas mentiras de los gobernantes populares, la única realidad es que desde hace algo más de cinco años las cosas van de mal en peor. Hemos pasado de una tasa de paro del 8,6%, en diciembre del 2007, al 27,9% en enero del 2013. Se ha llegado a una preocupante cantidad de 12,4 millones de personas en riesgo de exclusión, 1,4 millones más que en el 2007. Muy por encima de la media europea.
Actitudes poco humanas II (La mala educación)
En los últimos tiempos estoy detectando un grado de imbecilidad y mala educación en el género humano realmente preocupante. La razón no sé cuál es, y tampoco puedo afirmar que sea algo que esté creciendo exponencialmente desde hace pocos meses, pero yo me he percatado ahora. No obstante, tomando como muestra el desastroso ejemplo de falta de educación y humanidad que cada día dan nuestros gobernantes, no es de extrañar que ese nivel de tontería se haya incrementado irremisiblemente de un corto tiempo a esta parte.